El Parque Arqueológico de Ostia Antica, situado en la desembocadura del río Tíber cerca de Roma, ofrece una visión del mundo antiguo. Su nombre, derivado del latín "ostium", que significa desembocadura, refleja su ubicación estratégica. Según la leyenda, la ciudad fue fundada en el 620 a.C. por Anco Marcio, rey de Roma, para explotar las salinas cercanas.
Sin embargo, los restos más antiguos se remontan al siglo IV a.C. e indican que se trataba de un campamento armado para proteger el estuario. A medida que el poder de Roma se expandió en el siglo II a.C., Ostia evolucionó de un puesto militar a un próspero centro comercial que controlaba las rutas comerciales del Mediterráneo. En el periodo republicano tardío, la ciudad contaba con murallas, puertas y necrópolis. Durante su apogeo en el siglo II d.C., con una población estimada de 50.000 habitantes, Ostia floreció como puerto comercial vinculado a los puertos imperiales. El foro, las termas, los almacenes y los edificios residenciales se construyeron durante este período.
A pesar de su prosperidad, las actividades comerciales se trasladaron a Porto a mediados del siglo III, lo que llevó al declive de Ostia. En el siglo VI, la ciudad quedó abandonada, sus calles una vez prósperas oscurecidas por el barro y el abandono. Hoy en día, los visitantes pueden pasear por las ruinas bien conservadas y experimentar el legado de la rica historia de Ostia Antica como eslabón importante del mundo romano antiguo.
Merece la pena:
La entrada también te da acceso a los siguientes lugares de interés durante los 8 días siguientes a tu primera visita a Ostia Antica:
Viale dei Romagnoli 717,
00119 Roma RM, Italia






