Palacio de Hampton Court
Londres
Palacio de Hampton Court: ¡Descubre la antigua residencia de los reyes británicos!
Descubre la grandeza del Palacio de Hampton Court, un tesoro histórico en Londres, antiguo hogar de reyes y reinas. Explora los opulentos Apartamentos de Estado, maravíllate con el Gran Salón y revela los secretos del mundialmente famoso Laberinto. Adéntrate en el pasado y déjate cautivar por este destino regio.
Lo más destacado
Por qué no deberías perderte esta atracción
El Palacio de Hampton Court fue la residencia preferida de los reyes y reinas británicos de 1528 a 1737.
Admira los magníficos aposentos reales.
Descubre el famoso laberinto en el jardín del palacio.
Explora la «Galería Embrujada», ¡una galería encantada!
Galería
Qué te espera en el lugar
Palacio de Hampton Court: ¡Adquiere fascinantes ideas sobre la vida real de siglos pasados!
¡El Palacio de Hampton Court es una visita obligada para todos los visitantes de Londres! Con una rica historia, te ofrece una perspectiva única sobre el esplendor de los períodos Tudor y Barroco.
El impresionante palacio, situado a las afueras de la ciudad, sirvió como residencia para reyes y reinas durante siglos y ahora es un testimonio de la opulencia y el poder de la monarquía británica.
Los visitantes pueden explorar los magníficos apartamentos de estado, pasear por los hermosos jardines cuidados del palacio y aprender todo sobre su fascinante historia.
Información para visitantes
Dado que los horarios de apertura varían mucho a lo largo del año, consúltalos en el sitio web oficial. Dirección:
Palacio de Hampton Court,
East Molesey,
Surrey KT8 9AU,
Reino Unido
Información útil
Fotografía: No se permite la fotografía ni la filmación en la Capilla Real, la Galería de Arte de Cumberland y las Cocinas Tudor.
Comida y bebida: No están permitidos los alimentos ni las bebidas en los Apartamentos de Estado y en la Galería de Arte de Cumberland.
Accesibilidad: El palacio tiene acceso limitado para usuarios de sillas de ruedas y visitantes con movilidad reducida. Hay ascensores a algunos de los pisos superiores, pero no a todos, y algunas áreas del palacio tienen puertas estrechas y escaleras empinadas.